

Mucho más que tecnología.
Me llamo Francisco Javier Vilá Costa
Durante más de tres décadas he desarrollado mi trayectoria profesional en el ámbito de las infraestructuras tecnológicas, especializándome en virtualización, identidad digital, espacios de trabajo digitales y ciberseguridad. He tenido la oportunidad de participar en proyectos de muy diversa naturaleza, trabajando con tecnologías que han evolucionado constantemente a lo largo de los años. He visto nacer plataformas, desaparecer productos que parecían imprescindibles y comprobar cómo cada nueva generación tecnológica prometía cambiar el mundo.
Y, en muchos aspectos, lo ha hecho.
Sin embargo, después de tantos años, he llegado a una conclusión muy sencilla: la tecnología es un medio, nunca un fin.
«Aprender nunca ha sido una opción, sino una forma de vivir.»
< Aristóteles.
Siempre he sentido una enorme curiosidad por comprender cómo funcionan las cosas. Esa curiosidad me ha acompañado desde niño y continúa siendo el motor que impulsa cada nuevo proyecto, cada investigación y cada desafío profesional.
Creo profundamente en el aprendizaje y ejercicio de mejora continuo. No porque la tecnología obligue a ello, sino porque entender el cambio es la mejor forma de adaptarse a él.
Y lo siento, pero la experiencia no puede descargarse, copiarse ni pegarse. Hay que vivirla. A veces con la satisfacción del éxito y otras con la dureza del fracaso. En ambos casos deja una huella. Porque la formación nos enseña cómo hacer las cosas; pero la experiencia nos enseña cuándo, por qué y para qué hacerlas.
Pero eso si, solo es tuya. Por mucho que seas profesor, instructor o mentor, la experiencia no se recibe, se adquiere.
Vivimos una época extraordinaria. Nunca antes el conocimiento técnico había estado tan al alcance de cualquiera. La inteligencia artificial ha transformado la forma en la que aprendemos, investigamos y resolvemos problemas. La utilizo cada día y considero que es una de las herramientas más importantes de nuestra generación.
Pero también creo que existe algo que ninguna tecnología puede sustituir: la experiencia.
La experiencia se construye trabajando, equivocándose, escuchando, observando y aprendiendo durante años.
- No puede descargarse.
- No puede copiarse.
- Y tampoco puede improvisarse.
«La experiencia no puede descargarse, copiarse ni pegarse. Hay que vivirla. A veces se disfruta; otras, se sufre. Pero siempre será únicamente tuya. Ese es el trato.»
< Francisco Javier Vilá Costa.
¿Por qué nace esta web?
Después de muchos años escribiendo documentación técnica, impartiendo formación con laboratorios propios, participando en proyectos y publicando contenido, sentí la necesidad de disponer de un espacio propio para contaros algunas cosas. Un lugar donde poder escribir con calma, pero también con alma.
Sin algoritmos. Sin rarezas. Sin depender de plataformas externas. Sin la presión de publicar por publicar. Sin el enlace al documento de una solución temporal. Quiero hablar de cosas intemporales asociadas con una de mis mayores frases:
«Así como hombres y mujeres nos ponemos al servicio de las empresas, estas deben ponerse al servicio de las ideas.
HOC EST PRINCIPVM.»
< Francisco Javier Vilá Costa.
Aquí encontrarás detalles técnicos, reflexiones personales, proyectos, publicaciones y todo aquello que considere que merece la pena conservar. Porque hay conocimientos que cambian cada pocos meses. Pero también existen experiencias cuyo valor prevalece con el paso del tiempo. Más allá del trabajo.
Además de la tecnología, siempre han formado parte de mi vida otras pasiones. La música, la escritura y el aprendizaje han sido constantes que me han acompañado durante décadas. Creo que todas ellas comparten algo en común: La capacidad de emocionar, enseñar y dejar una huella en quienes las reciben.
Por ese motivo decidí escribir mi primer libro Code < Prometheus, Un soñador del teletrabajo en España. No como un objetivo comercial, sino como una forma de entender experiencias que, quizá, puedan resultar útiles para enriquecer a todos vosotros.
Mi compromiso
Si has llegado hasta aquí, quiero darte las gracias. Mi compromiso es muy sencillo. Todo lo que publique en esta web intentará responder al menos a una de estas tres preguntas:
- ¿Puede ayudar a alguien?
- ¿Puede enseñar algo útil?
- ¿Puede invitar a reflexionar?
Si la respuesta es no, probablemente no merezca la pena publicarlo.
«Audita antes, analiza después y crea el mejor producto que existe: el procedimiento»
< Francisco Javier Vilá Costa.